1 INTRODUCCIÓN
El cambio de modelo económico, que dejó de lado la política de sustitución de importaciones, sacudió a varias regiones del país en términos de la afectación a sus niveles de actividad económica y ocupación, con importantes efectos sociales. Paysandú figura entre las regiones más afectadas, dado el elevado nivel de éxito que había presentado en el modelo de sustitución de importaciones. En efecto, el cierre de establecimientos industriales y la aplicación de nuevos paquetes tecnológicos llevaron a que se perdieran cerca de la mitad de los puestos de trabajo en la gran industria de Paysandú. La actividad en el sector secundario de la economía ha sido la que ha brindado oportunidades laborales mejor remuneradas y con la mayor calidad en las condiciones laborales. En Paysandú, hubo en el momento de mayor crecimiento hasta algo más del 20% de la población económicamente activa (PEA) ocupada con buena calidad laboral en el sector industrial. Hoy el porcentaje de ocupación industrial sobre el PEA se ubica en el entorno del trece por ciento. Las consecuencias de estos procesos se han hecho notorias en Paysandú, y en particular en la capital en la que se concentraba la actividad industrial: buena parte de los marginados de la actividad industrial son jefes de familia entre 35 y 45 años de edad, dos de cada tres jóvenes que buscan trabajo por primera vez no lo encuentran, se ha perdido estabilidad y calidad de empleo a través de la tercerización.
En el sector primario también se verificaron cambios que han llevado a la necesidad de mayor escala a efectos de obtener la capacidad de inversión necesaria que posibilite adquirir nuevas y costosas tecnologías, que también tienden a la sustitución de mano de obra por maquinaria. Se han desarrollado subsectores como la lechería y se han consolidado otros como la forestación, la citricultura en gran escala y la vitivinicultura.
El dinamismo de los servicios no ha sido tan relevante en Paysandú como en otras áreas del país, en alguna medida debido a la cultura industrial sanducera y al enfoque de la actividad económica en base fundamentalmente a la producción de bienes. Este hecho es más llamativo si se considera que existe una potencialidad notoria en materia de desarrollo turístico y del transporte, que podría generar un nivel de dinamismo considerable tanto en el contexto vigente como en el escenario previsto.
Paralelamente, el departamento de Paysandú no ha escapado a la tendencia mundial que conlleva a una jerarquización de los gobiernos locales. Se ha reconocido que son ellos los órganos del estado que están más cerca de la gente, con mayor capacidad de respuesta y que pueden y deben transformarse en los adaptadores a las necesidades locales, de las políticas nacionales, globales y sectoriales. Así aquellos municipios que se limitaban a tapar pozos, juntar basura y brindar servicio de alumbrado, tienden a transformarse en verdaderos rectores del desarrollo local por imposición de las necesidades sociales.
El trabajo llevado a cabo por una administración municipal moderna fue haciendo insoslayable la necesidad de munirse de las herramientas necesarias para lograr los elementos técnicos imprescindibles a efectos de adoptar las líneas estratégicas conducentes a elaborar un plan de desarrollo departamental que permita, en lo que atiende al uso del territorio y al proceso de generación y apropiación del excedente económico, elaborar las estrategias que pasarán a constituirse en los fundamentos de una política de estado local compartida y adoptada por la ciudadanía toda. En síntesis, la necesidad de proveer las bases para el manejo estratégico del territorio que es jurisdicción del gobierno departamental.
Es en el marco de esta línea de pensamiento que se comienzan las tratativas entre la Universidad de la República y la Intendencia Municipal de Paysandú, a los efectos de llevar a cabo un convenio - suscrito en 1998 - para elaborar las Bases del Plan Estratégico de Desarrollo (PED), con el compromiso de desarrollar los proyectos que se consideren relevantes para el logro de los objetivos planteados, hasta el nivel de perfil.
Asimismo y con el deseo de lograr la participación y el apoyo de las grandes mayorías departamentales, el trabajo se efectuó en base a los aportes que hicieron personas y fuerzas vivas de todo el departamento, que a dichos efectos fueron entrevistadas y de cuyas inquietudes salieron parte de las grandes líneas de acción.
La única intervención activa del Ejecutivo Comunal estuvo dada por el hecho de poner la condición sine-qua non de priorizar en todas las disyuntivas aquellas alternativas que, aún al costo de no optimizar el PBI departamental ni utilizar el último paquete tecnológico, impliquen la generación de puestos de trabajo en condiciones de eficiencia. Lo anterior es visto como el único mecanismo para combatir la creciente desocupación a nivel del departamento, del País y del mundo. Y visto además como el gran objetivo de un proceso de desarrollo departamental que ponga al hombre, y sobre todo al joven, como centro de toda iniciativa.
Por su parte, el Equipo de la Universidad no se dedicó a la elaboración "en el escritorio" de las propuestas y proyectos, sino que se nutrió principalmente de los aportes locales, dado el valor del conocimiento específico de la población de los sistemas locales y departamentales, que tiene mayor alcance en términos de diagnóstico y sobre todo de propuesta que el conocimiento abstracto de la economía como disciplina o el de carácter general sobre la economía nacional o departamental.
El presente informe es el resultado final de las actividades cumplidas en el marco del ya referido Convenio suscrito entre la Intendencia Municipal de Paysandú y la Universidad de la República, a través de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración, en 1998. El documento expresa el conjunto de resultados que pudieron ser obtenidos a través de la armónica tarea desarrollada por el Equipo de la Universidad y por el Equipo de Contraparte de la Intendencia Municipal de Paysandú (I.M.P.) junto al aporte de iniciativas, inquietudes, ideas y proyectos por parte de la sociedad civil de todo el departamento que, en diversas oportunidades y como ya fuera mencionado, presentó sus ideas al equipo interinstitucional.
En el documento se incluyen, básicamente, algunas definiciones esenciales vinculadas a las estrategias propuestas y se desarrollan distintos proyectos - de inversión y de acción - que permiten aproximarse al logro de los objetivos planteados. Se agregan, asimismo, informaciones respecto de cada una de las ideas e iniciativas, de manera de permitir una tarea continuada en relación con el PED, que - a partir de ahora - cuenta con los elementos para trabajar en estos temas.
Si este trabajo ha de ser exitoso, habrá de basarse en la constancia del esfuerzo. Los resultados de una actividad como la propuesta no pueden ser medidos en el corto plazo. Se requieren tiempos de adaptación de la sociedad sanducera, y de aprendizaje por parte de la estructura responsable del PED, para permitir concretar - en términos de empleo y desarrollo económico - las ideas y planteos que se realizan en este esfuerzo inicial, que se enriquecerán en ese proceso. No es razonable esperar resultados impactantes en el corto plazo, si no que se trata de mejorar el desempeño a mediano y largo plazo en torno a objetivos compartidos por la mayoría de la sociedad sanducera.
De hecho, la puesta en funcionamiento del PED se concibe como una política de Estado a nivel departamental, como se planteó antes. Es decir que se aspira a que la forma de operar en Paysandú en torno a su desarrollo sea permanente y su funcionamiento no esté afectado significativamente por circunstancias políticas o de contexto. Naturalmente, esto no significa que un gobierno departamental dado, tenga que seguir al pie de la letra las posibilidades concretas planteadas; lo más importante es que se preserve un funcionamiento ágil, eficiente, democrático y participativo como el que se propone. Los matices de política van a jugar y así debe ser, pero ellos no deben alterar lo esencial del proceso de desarrollo que se propone.
El resultado ha sido satisfactorio si se toma este trabajo como una gran agenda de acciones a ser sometida a la continua consulta y a las modificaciones que la dinámica de los hechos haga necesarias. Es razonable tener expectativas favorables en el sentido de que, con los antecedentes culturales de la comunidad sanducera, la diversidad y tamaño de su territorio y las herramientas que acompañan al PED, se haga posible la generación de un nuevo modelo de desarrollo que habilite el crecimiento sin marginaciones. Otro elemento a favor de la existencia de expectativas favorables es el nuevo ejemplo de la potencialidad de la articulación de la Universidad de la República con otros agentes - en este caso con la Intendencia Municipal de Paysandú - para generar propuestas concretas que cuentan con el aval del conocimiento que aquella brinda a la sociedad toda vez que le resulta posible. El esfuerzo mancomunado necesario para el éxito del PED exige el aporte del Gobierno Departamental, de la Universidad, de los actores económicos y sociales de Paysandú y del Gobierno Nacional, que deberá apoyar estos procesos e incorporar la dimensión territorial a la hora de diseñar sus políticas globales y sectoriales.